Estos artículos son borradores editoriales preparados junto con el sitio. Están escritos para ser reemplazados por los textos propios de The Address.
Costa Rica tiene dos climas en un mismo año. Las casas que funcionan aquí son las que se construyen para el más exigente de los dos.
La mayoría de la gente ve una propiedad en Costa Rica por primera vez entre enero y marzo. Es la época obvia para venir: la luz es limpia, los caminos están secos y el país está en su momento más fotogénico. También es la época menos informativa para evaluar una casa.
De mayo a noviembre el mismo terreno se comporta distinto. La lluvia de la tarde llega con fuerza, los caminos de lastre se ablandan, la humedad se queda en los cuartos donde no se mueve el aire, y la quebrada tranquila al fondo del lote se convierte en algo con corriente. Nada de esto es un problema: es simplemente la otra mitad del año, y una casa diseñada para ella es una casa notablemente mejor.
Lo que hay que buscar es sobre todo estructural y sobre todo aburrido. Aleros profundos, porque un voladizo de un metro es la diferencia entre una pared que se mantiene seca y una que no. Niveles de piso elevados y un drenaje pensado, porque el agua va a encontrar la línea más baja de la propiedad todas las tardes. Ventilación cruzada en al menos dos costados de cada cuarto, porque el aire en movimiento es lo que evita que una casa huela a cerrado. Espacio exterior techado, porque vivir afuera en época verde significa vivir bajo algo.
La escogencia de materiales importa de la misma forma práctica. La madera blanda sin tratar no dura. Los techos planos exigen un detallado realmente bueno, no apenas aceptable. Los herrajes ferrosos cerca de la costa tienen vida corta. Ninguna de estas es razón para no construir bien aquí: son simplemente las condiciones, y los arquitectos locales que han pasado unas cuantas estaciones diseñan alrededor de ellas por instinto.
El consejo práctico que damos a los compradores es sencillo: si puede, vea la propiedad dos veces, en ambas estaciones. Si no puede, recorra el terreno despacio y pregunte a dónde va el agua. La respuesta le dice casi todo lo que necesita saber.



